domingo, 6 de junio de 2010

Anclas???



Las anclas como todos sabéis son muy útiles para que los barcos, sean del calado que sean, una vez que han decidido parar no se muevan de su sitio, se pueden llegar a balancear e incluso girar alrededor del ancla, con movimientos giratorios(lo que en naútica se llama borneo), pero no se mueven.

No, no estoy en un curso de iniciación a vela ni de patrón de barco...simplemente es fruto de la reflexión sobre un proceso de coaching cercano y dilatado en el tiempo.

¿Cuántos de nosotros hemos pensado sobre estas anclas?

Me explico: todos y cada uno de nosotros si nos ponemos a reflexionar seriamente tenemos más de un ancla que una vez lanzamos al agua con la finalidad de que nos diera seguridad y que nos garantizara que por muchas corrientes o vientos que hubiera no nos ibamos a mover del sitio, como mucho nos iba permitir un cierto área de movimiento (area de confort) pero nada más. Este ancla, que una vez lanzamos en unas circunstancias determinadas y con unas variables concretas, "quizás" ya no se justifica cuando se introducen cambios o bien en las circunstancias o bien en las variables. Es decir, nos vinieron muy bien pero que en este momento están demás y no nos permiten avanzar hacia el destino elegido.

Entonces, qué hace que sigan ahí? Porque no elevamos anclas?

En el caso que decidamos que sí queremos movernos y que hay "algo" que nos bloquea lo primero sería identificar ese/os ancla/s, puede haber más de una una, que no nos permiten avanzar.

La/s has identificado ya? Te doy algunos ejemplos pero puede haber otros muchos: objetivos de vida autoimpuestos y pendientes de conseguir durante años y años, autoimposiciones, padres, jefes, conyuges, compañeros, hermanos, tradiciones familiares, creencias,...


Perfecto, una vez identificada, la siguiente tarea sería elevar ese ancla (no hay porque destruirla, a lo mejor nos viene bien en otro momento...mmmm! pero tampoco podemos tener el barco lleno de anclas que se nos hunde!!!).

Cómo la subimos?

- deprisa, para poder acabar pronto con ese lastre, aún a riesgo de que nos pueda dar en la cabeza o romper algo?
- despacio, para que no se altere mucho "el barco" y no rompamos nada, aún a riesgo de eternizarnos en la subida?
- a medio gas, para agilizar el trámite, aún a riesgo de que el barco se balancee un poquito?

Cuál eliges? o mejor cuál es tu propuesta?
Alicia Alberola.

7 comentarios:

Sara Cobos dijo...

Alicia, excelente metáfora con aires marineros.
Adaptarnos, reinventarnos,invenarnos la vida de nuevo, y dejar todo aquello que hoy ya no es válido para sentirnos satisfecho, conectados con nuestros actuales valores, esos que nos lanzan a vivir nuestra vida siendo PROTAGONISTAS.

Alicia,te deseo un verano cargado de sensaciones, de retos y objetivos nuevos.

ABRAZOS

Alicia Alberola García dijo...

Muchas gracias Sara por pasarte por mi jardín, por tu comentario tan acertado y por tus buenos deseos.
Yo también te deseo un verano muy intenso (en el mejor de los sentidos...claro!).
Un abrazo.
Alicia

Marta Ortega dijo...

Hola Alicia, felicidades por el post, ya tenía ganas de leerte. Me ha gustado mucho. Estoy contigo en que cuando ya no sirve ese ancla, es necesario levantarlo. Por ejemplo, si ese ancla que un día lanzamos lo único que hace es que no avancemos hacia lo que "hoy" queremos. Pero sí que es verdad, que hay muchas manos que impiden que podamos levantar ese ancla, y son distintas las circunstancias en las que se ve inmerso cada uno. Por ejemplo, en el caso de una persona que está mal es su trabajo, antes, podía levantar el ancla, dejar su trabajo, y ponerse a buscar otro. Ese trabajo que antes lo motivaba tanto, le hizo echar el ancla, pero ya no le sirve, no le motiva por cualquier causa. Sin embargo, hoy, dada la coyuntura actual económica, por mucho que una persona, por ejemplo, quiera levantar el ancla en su trabajo, por las circunstancias, por muy a disgusto que esté en él, se lo piensa dos veces o no lo hace: "hay muchas manos que hacen que no puedas levantarla", en este caso, que hoy en día, encontrar trabajo no está tan fácil como antes.

En cuanto a las circunstancias... también varía, siguiendo con el caso que expongo como ejemplo. Una persona joven, que está en un trabajo y decide levantar el ancla, puede "arriesgarse a hacerlo", pero otra, con mujer en paro y con varios hijos, del cual depende toda la economía familiar, por muy mal que se encuentre en el trabajo, le será más difícil levantar el ancla...

Por ello, está bien la reflexión que nos haces hacer sobre cómo levantar el ancla. Yo soy de las que suelo levantarlo y buscarme la vida como sea siendo más que consecuente, sabiendo lo positivo pero también lo negativo, pero tal y como están las cosas, por ejemplo, en el caso que te he expuesto, si fuese una persona con hijos y con mi pareja en paro... tendría que levantar el ancla muy lentamente...

Espero haberme explicado.

Un abrazo, y felicidades por tu blog.

Marta

Alicia Alberola García dijo...

Muchas gracias Marta por leer mi blog y hacer comentarios en él. Es cierto que hay circunstancias que hacen que resulte imposible levantar algunas anclas pero también es importante ver y reflexionar sobre las circusntancias puntuales de cada personas. Por ejemplo, en el caso que propones a lo mejor y a pesar de que no es un trabajo que le guste pero en este momento donde prima la Pirámide de Maslow, en cuando a la satisfacción de las necesidades, el mantenerse en ese puesto de trabajo le va a dar seguridad, y se convierte, en este momento, en un buen ancla; quizás más adelante cuando la situación cambie pueda elevar ese ancla pero ahora mismo valorando los pros y los contras quizá le compense no elevar ese ancla y elevar otras o quedarse como está que también es una opción tan respetable como cualquier otra.
Lo que está claro es que no se puede generalizar y tampoco elevar de repente todas las anclas que tenemos como si nos hubiésemos vuelto locos porque como decía en mi blog corres el riesgo de desestabilizar el barco. Es la persona quién tiene que reflexionar sobre si misma y sus circunstancias: si tiene anclas, si quiere/puede elevar alguna y si decide quedarse como está...

Gracias de nuevo por pasarte por "mi jardín marinero".

Un abrazo.
Alicia

María dijo...

Acabo de levantar por fin un ancla muy muy profundo. Me ha costado y estoy balanceándome de forma peligrosa, pero se que cuando comience a remar de nuevo, encontraré mi destino.

Un abrazo,
María.

Alicia Alberola García dijo...

Enhorabuena María por elevar ese ancla tan profundo!!!
Verás como tu esfuerzo y tu valentía merece la pena.
Un besito.
Alicia

Anónimo dijo...

Alicia, excelente metáfora con aires marineros.
Creo que no soy la unica persona que piensa lo mismo que tu.

Me encanta la forma de expresarte y de como hablas sobre los temas del coaching espero que esto lo lean grandes personas del coaching y que te invulcren dentro del verdadero coaching y no el q se se esta haciendo en algunos lugares de nuestra planeta.

Alicia, te deseo mucha suerte
y continua expresandote como lo estas haciendo ahora